Corren tiempos complejos para los programas de Diversidad, Equidad e Inclusión alrededor de todo el mundo. Muchas organizaciones, que venían trabajando la temática, ahora navegan entre mantener sus valores y las presiones del contexto actual.

Sobre esto habló Cintia González Oviedo, CEO de Bridge The Gap, para el Anuario de Talento de Revista Mercado.

Compartimos algunos puntos destacados de la entrevista y el link al artículo completo (página 63).

 

Entrevista sobre Diversidad, Equidad e Inclusión a CEO de Bridge The Gap

 

Las empresas que comprenden esto están trabajando en temas de equidad de género de manera consistente, independientemente de las fluctuaciones políticas. Estas organizaciones entienden que la diversidad es fundamental para la marca empleadora y para atraer talento:

Diversidad es trabajar con las personas: en el liderazgo, en marca empleadora, en retención y fidelización, en innovación. No hay forma de trabajar con personas sin trabajar diversidad, que implica esa gestión del talento humano y que es, al fin de cuentas, el real diferencial entre las compañías.

Los datos respaldan el valor de trabajar en DEI:

  • Las empresas con equipos diversos en la toma de decisiones reportan ganancias significativamente superiores.
  • Las organizaciones más creativas y competitivas emergen cuando se trabaja con un enfoque de diversidad.
  • La pertenencia y el sentido de comunidad se fortalecen en entornos diversos.

Profesionalizar la diversidad

La diversidad debe profesionalizarse en los procesos de trabajo, algo que ha ocurrido en muy pocas empresas estos años: esto implica que las decisiones respecto a estos temas sean tomadas con profesionales capacitados no solo en temas sociales sino en gestión empresarial.

Son necesarios profesionales que acompañen a los líderes de las compañías a gestionar estos temas con conocimiento y no basado en creencias personales. No se calcula el daño que ocurre dentro de una empresa cuando sus líderes apoyan estos temas o no en función de sus agendas personales.

Creo que es fundamental tener personas con muchas habilidades de gestión política en la compañía al frente de estos temas; no solo personas de Recursos Humanos sino de Asuntos Públicos, de gestión de la política y como el contexto afecta a las personas dentro de las empresas.

La diversidad mejora el negocio

Las cuestiones de género hoy están en el centro de la escena del debate económico y de las tendencias a futuro. No es solo un tema ideológico.

Para las nuevas generaciones el factor género -lejos de una postura activista- es cada vez más importante. La Gen Z, por ejemplo, viene con brechas intergénero: entonces no es lo mismo trabajar con varones Gen Z que con mujeres de la misma generación.

Esto va a afectar a las áreas de RR.HH, que deberán repensar sus estrategias de retención con un foco específico en perspectiva de género; también en el impacto en el marketing; o sea, cómo vamos a pensar productos y servicios para estas nuevas generaciones.

Las empresas que tienen más mujeres en la toma de decisiones reportan ganancias mucho mayores que las empresas que no las tienen y son organizaciones mucho más creativas. La gente se siente mucho más comprometida, con sentido de pertenencia más alto cuando las empresas trabajan con un enfoque de diversidad.

Sobre la credibilidad

Hay muchas compañías que también están muy expectantes y esto implica no hacer nada, con una gran pérdida de oportunidad. Hay empresas que podrían aprovechar la coyuntura para posicionarse, para dar un mensaje a sus colaboradores. 

Creo que el impacto mayor va a ser la pérdida de credibilidad de la marca empleadora. Porque si todos estos años estuviste diciendo una cosa y ahora haces lo contrario, entonces eso impacta enormemente.